[Fotos/Imágenes] «Sincronizó con mi propio lado tímido»: el actor de voz Makoto Furukawa habla sobre las distintas maneras de construir un personaje [Entrevista del anime de TV «The Oblivious Saint Can't Contain Her Power»] 1
Ver fotos de este artículo (2 imágenes)

El anime de TV The Oblivious Saint Can't Contain Her Power comenzó a transmitirse y a distribuirse en streaming el 30 de junio.

Se trata de la adaptación animada de la novela original, que recibió el Premio de Aliento en la 2.ª edición del Premio a la Novela Earth Star y ha superado los dos millones de ejemplares vendidos. La historia comienza cuando Carolina, la protagonista que siente un complejo de inferioridad frente a su talentosa hermana mayor, Flora, acepta un matrimonio de conveniencia con Edward, segundo príncipe del Imperio de Malcosias. La serie retrata cómo, al instalarse en un nuevo entorno y descubrir que es alguien necesaria para quienes la rodean, entre ellos Edward, Carolina se va liberando poco a poco de su complejo de inferioridad y va creciendo.

En este artículo compartimos parte de la entrevista realizada a Makoto Furukawa, el actor de voz que interpreta al príncipe Edward Ruby Martinez, sobre cómo construyó al personaje a partir de los puntos en común entre él mismo y Edward.

—Incluso desde un punto de vista masculino, Edward resulta un personaje muy simpático. Es el líder del «Escuadrón del Fénix Ardiente» y destaca en el combate, pero frente a Carolina se vuelve torpe de golpe, y esa humanidad es justamente lo que atrapa.

Furukawa: Creo que, a grandes rasgos, la primera impresión que da Edward es la de un héroe confiable, pero es un personaje en el que también se retrata con claridad su inmadurez humana, y a mí también me da muy buena impresión. Porque una persona que puede hacerlo todo, que es fuerte, genial y en quien siempre se puede confiar, no resulta tan interesante, ¿no?

—Es verdad, parece que sería más difícil identificarse con alguien así.

Furukawa: En el caso de Edward, en la presentación oficial del personaje (en el sitio web oficial, por ejemplo) se usan palabras tan fuertes como «cruel sin igual», pero en realidad no sabe cómo comportarse cuando está con una mujer, ni sabe qué decir cuando tiene que hablar de algo importante.

Probablemente, de tanto acumular fracasos, termina cayendo en un círculo vicioso: piensa que si alguien como él le habla a la otra persona, terminará asustándola. Y esa inmadurez humana está muy bien retratada, hasta ese punto.

Cuando actúa por instinto para ayudar a Carolina se lo ve muy confiable, pero después de darse cuenta de que ella es alguien importante para él, cuando la tiene enfrente no puede hacer nada (risas). Viéndolo objetivamente, creo que ese contraste desequilibrado también va a gustarle a la audiencia, y esa torpeza tan inocente hace que uno piense «¡Ánimo! ¡Ánimo!».

—En el fondo de la obra está el proceso en el que Carolina, al conocer a Edward y a la gente del Imperio de Malcosias, va ganando confianza poco a poco y va creciendo, ¿verdad?

Furukawa: Creo que Edward también puede crecer justamente porque camina junto a esa Carolina. Tengo la fuerte impresión de que los dos, juntos, se van a convertir cada vez más en adultos admirables.

Página siguiente
Español
Ver fotos de este artículo (2 imágenes)