Entrevista con Chiaki J. Konaka, guionista principal del anime de TV Digimon Tamers
Digimon Tamers es la única obra en la que pude abordar en serio el género juvenil
—Este año, Digimon Tamers celebra su 25.º aniversario. Al mirar la obra en retrospectiva, ¿qué tipo de trabajo representa para usted hoy en día?
Escribí el drama en CD que se incluyó como bonus del Blu-ray Box lanzado en 2018, y lo hice en 2017. En ese momento, los recuerdos de Tamers, de la cual me había distanciado un poco, revivieron con una fuerza impresionante. También fue una época que coincidió con el punto máximo de mi entusiasmo personal por la serie.
Después llegó el 20.º aniversario, y ahora el 25.º; estoy muy agradecido de que se haya convertido en una obra que la gente celebra de esta manera. Para mí, es la única obra en la que pude abordar en serio el género juvenil.
—Cuéntenos cómo fue que en aquel entonces terminó participando en Digimon Tamers como guionista principal.
Creo que lo más determinante fue haberme encargado del episodio 13 de Digimon Adventure 02, "El llamado de Dragomon". Según entiendo, el origen se remonta a la producción de la serie original, cuando Hiroyuki Kakudo, mientras evaluaba qué Digimon incorporar, se fijó en Dragomon. Como se trataba de un ser que recordaba a Dagón, de los mitos de Cthulhu, surgió la idea de encargarme el guion a mí.
Ese episodio terminó concretándose como el capítulo 13 de 02, y creo que la productora Hiromi Seki fue testigo de todo ese proceso. Pienso que eso fue uno de los motivos por los que, más adelante, me contactaron para la tercera entrega, Tamers.
Además, el director de la serie de Tamers fue Yukio Kaizawa. Ya había trabajado antes con Kaizawa en Fushigi Mahou Fan Fan Pharmacy, dentro del programa Shukan Anime DX Mii Fa Puu, donde yo estuve a cargo del guion y la composición de la serie, y Kaizawa como director de la serie. Por eso, poder volver a crear con él una serie de un año completo también me resultó muy gratificante en ese sentido. Era una persona que, en definitiva, era pura sensibilidad creativa.
—Tamers me parece una obra con un color propio dentro de la serie, por su ambientación en el mundo real y por el desarrollo serio que se profundiza hacia el tramo final. En aquel momento, ¿hubo algo que tuviera especialmente en cuenta a la hora de crear un Digimon distinto de las dos entregas anteriores?
Ahora estoy trabajando en DIGIMON BEATBREAK, pero incluso en aquella época eran pocas las series con una historia original sostenida a lo largo de un año completo. Quise aprovechar al máximo el potencial narrativo que ofrecían más de 50 episodios, integrando al mismo tiempo el desarrollo de la línea de juguetes de forma adecuada.
Sin embargo, tampoco es que no tuviera ninguna relación con las dos entregas anteriores. En el trasfondo no revelado, en realidad están conectadas. Al fin y al cabo, Takato admiraba a Tai y a Davis. Tenía presente que estaba creando un nuevo Digimon que existía más allá de esas dos entregas previas, partiendo de su existencia.
El "yo inmaduro y el otro" que retrató Tamers
—Tamers es una obra con muchos elementos propios, como su ambientación centrada en el mundo real o la distancia con la que retrata a los Digimon como "compañeros". ¿Cómo fueron surgiendo esas ideas en las reuniones de la época?
En el fondo, creo que fue una serie que retrató cómo niños que todavía no habían madurado se enfrentaban a un ser distinto de ellos mismos.
En Adventure, cuando llegaba una batalla, los niños solían quedar en la posición de observar la pelea de su Digimon compañero. Por supuesto que eso funcionaba bien tal cual, pero en Tamers quise profundizar un poco más en cómo los niños humanos se relacionaban con los Digimon y cómo peleaban junto a ellos. Para Takato, Guilmon es un ser que él mismo creó en su imaginación, pero que con el tiempo se convierte en un "otro" que ya no responde a su voluntad, aunque sigue siendo insustituible. A través de esa experiencia, el propio Takato también crece.
—Los tres Tamers, Takato, Henry y Rika, tienen formas muy distintas de relacionarse con sus Digimon. Al crear a los personajes principales, ¿qué fue lo primero que tuvo en cuenta como algo importante?
Quería que Takato fuera un tipo de protagonista distinto al de las dos entregas anteriores. No quería que tuviera desde el principio esa fuerza típica de un protagonista, como Tai o Davis, sino que fuera un chico con una sensibilidad más común, más cercana a la de los niños que ven la serie. Por supuesto que no pensaba convertirlo en un llorón, pero si uno vuelve a ver la serie, llora bastante (risas). Aun así, no es un chico oscuro, sino alguien cuya forma de sentir es muy sincera.
Ese chico común se encuentra con Guilmon y, a medida que se ve envuelto en la situación, empieza a pensar que "tengo que ser yo quien vaya". Es decir, crece a través de la aventura. Para retratar ese proceso, era importante no mostrar al Takato inicial como un héroe en exceso. Pensándolo ahora, quizás esa forma de presentarlo fue un poco ambiciosa.
Guilmon es el Digimon que Takato creó en su imaginación. Por otro lado, como compañero de Henry se colocó a Terriermon, un personaje que le gustaba a Seki. Y en cuanto a Rika, surgió la idea de que, si se incluía a una Tamer mujer, el Digimon compañero debía ser un ser fuerte. Considerando la fuerza y el carácter estoico que tiene el diseño de Renamon, la propia Rika también necesitaba ser un personaje fuerte a la altura de eso.
Por eso, al principio, los tres tenían formas bastante distintas de relacionarse con su Digimon compañero. Takato acepta a Guilmon como un ser que él mismo generó. Henry tiene dudas sobre hacer pelear a Terriermon. Rika, al principio, ve a Renamon como un símbolo de fuerza. Es una división bastante extrema, pero la idea era que, a partir de ahí, la relación fuera cambiando poco a poco hasta terminar consolidándose como "compañeros".
—La relación entre Takato y Guilmon, aunque es la de "compañeros", también parece la de padre e hijo, o incluso la de un creador y su creación. ¿Cómo se fue pensando y construyendo la relación entre estos dos personajes?
Creo que fue realmente muy importante que Masako Nozawa pudiera interpretar a Guilmon. A pesar de ser un Digimon creado por Takato en su imaginación, no es simplemente adorable ni simplemente fuerte. Va más allá de lo que Takato había imaginado y crece como un ser con personalidad propia. La actuación de Nozawa fue la que sostuvo esa credibilidad.
Takato termina aceptando al Digimon que él mismo había imaginado como un "compañero" que existe realmente. Lo que al principio sentía como su propia creación, con el tiempo se convierte en un otro que ya no responde a su voluntad. Ahí está tanto la confusión de Takato como su crecimiento. Creo que el hecho de que el propio Takato vaya cambiando poco a poco a través de su relación con Guilmon fue uno de los atractivos característicos de Tamers.
—Rika era, en un principio, un personaje que veía a los Digimon en términos de "fuerza", pero a medida que avanza la historia, su relación con Renamon también cambia mucho. ¿Cómo pensaba retratar ese cambio en Rika?
Muchos de los episodios personales de Rika fueron escritos por Genki Yoshimura. Rika, que era decidida y al principio veía a los Digimon como "fuerza", va cambiando poco a poco a lo largo de la historia. Cada vez que leía los guiones de Yoshimura, encontraba algo nuevo en ese proceso.
Renamon también parece, al principio, tener una madurez emocional. Pero eso no significa que entienda desde un inicio todo sobre el mundo real o las relaciones humanas. Creo que, al estar cerca de Rika, fue conociendo poco a poco las emociones humanas y la distancia adecuada con los demás. Así como Rika fue cambiando a través de su relación con Renamon, Renamon también cambió por estar cerca de Rika. Creo que no es una relación en la que solo una de las dos partes crece unilateralmente, sino que ambas se convirtieron en "compañeras" influyéndose mutuamente.
La razón para redefinir el Mundo Digital como una red
—Aunque Tamers es un anime dirigido a niños, también aborda temas bastante profundos, como el límite entre el mundo real y el Mundo Digital, las redes, el miedo y la sensación de pérdida. ¿Tenía en cuenta ese equilibrio, es decir, hasta qué punto llevar la historia como un relato dirigido a los niños?
En 2001, creo que internet todavía no era algo cercano para los niños de primaria. No era una época en la que todos estuvieran en contacto con la red a diario como ahora. Sin embargo, desde la época de Digimon Adventure, el público ya tenía interiorizada la palabra y el concepto de "Mundo Digital". Creo que eso fue algo muy importante.
Por otro lado, el Mundo Digital de las dos entregas anteriores daba más la impresión de ser un mundo alternativo o un mundo paralelo, más que una red real. Por supuesto, eso también era muy interesante en sí mismo, pero en Tamers quise replantearlo como algo más cercano a una red real. Redefinir el Mundo Digital como la propia red. Creo que esa idea también está conectada con mi experiencia escribiendo, en 1998, serial experiments lain, una obra de corte terrorífico centrada en las redes.
Por supuesto, sé que había partes difíciles de entender para los niños de aquella época. Pero pensaba que no hacía falta comprenderlo todo en el momento. Hay cosas que uno ve de niño y siente que son "geniales" o "increíbles", y que después, al volver a verlas, uno entiende que "ah, esto significaba esto". Tenía el deseo de que ese tipo de detalles que quedan dando vueltas en la cabeza permanecieran en la obra.
—La existencia de D-Reaper da una impresión bastante distinta a la de los "personajes enemigos" tradicionales. Cuéntenos por qué decidió ubicar a ese ser en el tramo final de la historia y qué tuvo en cuenta a la hora de retratarlo.
No quería que el rival final fuera simplemente un "Digimon malo". En Tamers, concebía el Mundo Digital no solo como un mundo exclusivo de los Digimon, sino como algo más parecido a una red mucho más amplia. Ahí existen los Digimon como formas de vida digitales. Pensándolo así, se me ocurrió que podía tener sentido que, todavía más allá de eso, existiera un ser que también representara una amenaza para los propios Digimon.
D-Reaper no es un rival que enfrentan solamente Takato y los demás. Los Digimon, y también los adultos, incluidos Yamaki (Mitsuo Yamaki) y Janyu, terminan enfrentándolo cada uno desde su propia posición. Eso era importante. Qué ocurre en ese mundo cuando, para los niños, los Digimon dejan de ser simples personajes y se convierten en seres que realmente están ahí. Creo que hice bastante ese tipo de simulación.
Sin embargo, también existía la imagen de los Digimon que se había construido en el anime a lo largo de las dos entregas anteriores, así que cambiar esa definición de golpe podía generar cierta extrañeza. Eso fue algo que fuimos explicando con cuidado también en el propio equipo de producción. Para Tamers, era necesario ubicar fuera de los propios Digimon al rival contra el que ellos debían unir fuerzas para enfrentarse.
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